martes, marzo 25, 2014

...




Ella parece sospechar, parece descubrir...

miércoles, marzo 12, 2014

Título? Ninguno. Sólo ciertas ganas de expresarme...

Cuando era adolescente - y quizás un poco más -, si me preguntaban por el prototipo de mujer que me gustaba tener a mi lado, no hubiera dudado ni un instante en responder que la deseaba linda - muy linda (más de lo que mis expectativas pudieran cubrir) -, inteligente por demás y buena. 
Algunas con esas características han pasado por mi vida, aunque a riesgo de ser sinceros debo decir que o no fui lo suficientemente maduro para mantenerlas a mi lado o, por el contrario, han dejado traslucir rasgos de inmadurez e inseguridad ellas mismas, que han llevado a que las cosas finalmente no funcionaran.
Ah, también me gustaban complejas (demasiado) y eso terminó siendo siempre un problema de solución improbable. 
Mujer compleja = mujer insegura = mujer ciclotímica = mujer que no sabe lo que quiere. Todo en un mismo combo, demasiado para ser resuelto.
Hoy por hoy, tal vez no busco esa “excelencia”, por así decirlo (comprendiendo   que muy lejos he estado siempre de ofrecer ese adjetivo de mi parte). 
Sí me gustan lindas. Eso es un defecto. Pero uno no elige lo que le gusta. Te agrada leer un buen libro y no podes fumarte 500 páginas de uno que no te satisfaga. Si disfrutas de las buenas películas, difícilmente goces con una que no lo es. Y así, miles de analogías. 
Desafortunadas? Claro que sí, pero al menos no utilicé el término “comida” que para quienes no me conocen en esencia, podría resultarles aún más chocante.   

Pero me he vuelto cada vez más solitario. Y no sufro por ello. Por el contrario. Mis tiempos son mis tiempos y cuando tengo ganas de comer, dormir o cagar, lo hago. Y no jodo a nadie. 
Si me quiero levantar a las 3 de la mañana a encender un cigarrillo un día sábado y ver que hay en la televisión lo hago. Si terminé de comer y quiero lavar los platos, adelante. Y sino, mañana veremos, Richard. Y si no tengo ganas de ducharme el sábado ni el domingo, también lo hago. Qué joder! (hará falta aclarar que no soy un tipo sucio? ….. Je).
Bueno, así las cosas. Ya voy camino a 45. Poca gente me los da, pero esto es como las brujas: no existen pero que las hay, las hay.
Me pregunto en ocasiones cómo es que llegué hasta aquí. A veces me parece que me quedé en treinta y largos.
Me han gustado también (luego de los 28, 30, digamos), peligrosamente las mujeres más jóvenes. Y me resulta harto complejo imaginarme al lado de una mujer de mi edad. Suena a hijo de puta, lo sé, pero me sentiría como si estuviera con una tía en una situación así!
Sí reconozco, que no puedo tener diferencias etáreas tan grandes en una relación de pareja, como en el pasado (15, 20 años, es una bestialidad que ya no me permito).

Quizás ya no me interesan tan lindas (aunque sí me gusten de esa forma), acaso no pretenda tanta inteligencia (la bondad debe estar siempre, eso lo tengo claro), pero hoy más que nunca me veo lejos de una mujer que no comparta conmigo ciertas similitudes musicales, deportivas, culinarias, culturales y hasta diría “costumbristas“.
En definitiva, estoy bien conmigo mismo. Y como digo siempre (recurrentemente), no las extraño. Sólo extraño momentos, imágenes, postales vividas con ellas, cosa que es totalmente diferente.
Y sí Richard, ya lo reza el dicho “buey sólo bien se lame”.
Después de todo, mis miserias (todos las tenemos), me las como, las digiero y las cago solito sin joder a nadie. Y encima lo hago en mi propio inodoro.
Que más!

Sir Richardson, Marzo 2014. 


sábado, noviembre 02, 2013

The Raven... (Nevermore)

Y porqué no en mi antebrazo izquierdo? 
(el más cercano a mi corazón...)


(quizás...)


jueves, octubre 17, 2013

Luna...


En Todas partes 
está tu luz.
Y si se esconde
la encontraré…

Y descubrí
un lugar.
Y desde acá
puedo verte…

Ya saben donde buscarte
y escapás.
Y la distancia que queda
se perdió...

Y descubrí
un lugar.
Y desde acá
puedo verte…

Y allá voy.
Esperamé.
Sos mi luna…


jueves, septiembre 19, 2013

Soda Stereo - Corazón Delator - Me Verás volver 2007


Video Resize of daleonda


Un señuelo
hay algo oculto en cada sensación
ella parece sospechar parece descubrir en mi
debilidad
los vestigios de una hoguera
oh mi corazón se vuelve delator
traicionándome

Por descuido
fui víctima de todo alguna vez
ella lo puede percibir ya nada puede impedir en mi
fragilidad
es el curso de las cosas
oh mi corazón se vuelve delator
se abren mis esposas...

un suave látigo una premonición
dibujan llagas en las manos
un dulce pálpito
la clave íntima
se van cayendo de mis labios
(mantra)

Un señuelo
hay algo oculto en cada sensación
ella parece sospechar parece descubrir en mi
que aquel amor
es como un océano de fuego
oh mi corazón se vuelve delator
la fiebre volverá de nuevo

un suave látigo
una premonición
dibujan llagas en las manos
un dulce pálpito
la clave íntima
se van cayendo de mis labios...
como un mantra
de mis labios
de mis labios


viernes, septiembre 06, 2013

"Me fue mejor como árbitro que como boxeador" - Entrevista a Hernán Guajardo para "InFight".


El Miércoles 04 de Septiembre próximo pasado, el árbitro de boxeo Hernán Guajardo nos concedió la posibilidad de charlar con él para nuestro programa "InFight" por Radio WU. 

Foto extraída del Facebook de Hernán Guajardo

Muchas Gracias Hernán por acceder a conversar con nosotros.


* Nos pueden seguir por las siguientes vías de comunicación:

InFight Radio por Radio WU (Miércoles de 23 a 24 hs).

Facebook InFight: Fanáticos a Corta Distancia

InFight en Twitter


lunes, septiembre 02, 2013

Depeche Mode - Devotional.


Devotional (1993) (Full Concert + Bonus Tracks)
A performance filmed by Anton Corbijn


01 - Higher Love (0:00)
02 - World In My Eyes (7:18)
03 - Walking In My Shoes (13:21)
04 - Behind The Wheel (19:54)
05 - Stripped (25:29)
06 - Condemnation (30:37)
07 - Judas (34:31)
08 - Mercy In You (39:29)
09 - I Feel You (43:45)
10 - Never Let Me Down Again (50:42)
11 - Rush (55:26)
12 - In Your Room (1:00:00)
13 - Personal Jesus (1:07:29)
14 - Enjoy The Silence (1:13:10)
15 - Fly On The Windscreen (1:19:41)
16 - Everything Counts (1:24:52)

Bonus tracks from the Devotional performance
01 - Halo (1:34:06)
02 - Policy Of Truth (1:38:45)
(Filmed in Barcelona and Frankfurt)

sábado, agosto 31, 2013

INFIGHT: Programa Nº 1 - 28 de Agosto de 2013.

Somos simplemente fanáticos del Box despuntando el vicio de comunicar....
En el Aire todos los Miércoles de 23 a 24 hs 
por Radio WU

Para oírnos en Vivo: InFight en Radio WU

lunes, julio 29, 2013

Enamoramientos…. Esos estados de mierda!


O cabe alguna duda?
Hacía mucho tiempo no lo experimentaba, no tenía esa sensación tan dual de sentirse bien y sentirse mal. Porque en definitiva eso es lo que en mí provocan los “enamoramientos“.
En muchas cosas soy una eterna y maldita contradicción. Ya lo he asumido. No sé si es bueno o es malo eso. Ni siquiera sé si algún día esto dejará de ser así. 
Ya lo ven…. Lo que acabo de decir es totalmente contradictorio, fastidiosamente contradictorio!

Pero así me encuentro por estos días, sin siquiera hallar un motivo para ello y sin siquiera realmente tenerlo.
Es que le busco la explicación lógica como si el tema de aquello cercano al amor, estuviera emparentado con lo racional.
Que idiota!
Es que intento saber al menos en qué momento sucedió y porqué. Y cuando refiero a la contextualización en tiempo y espacio de esto que me invade, es precisamente porque suele haber detonadores usualmente. Pero insisto en que en esta vez no los detecto por ningún lado.
Sólo sé que pasó, que está aconteciendo y que no puedo determinar en verdad si esto me hace bien o me hace mal (y retorno fatídicamente al comienzo, y vuelvo una vez más a la contradicción!).

Como siempre, sólo tengo la certeza de que necesito salir de este estado.
A veces pienso que son cosas que a uno lo hacen sentirse vivo, sin importar los riesgos emocionales a los que se exponga.
Después de todo, cuánto tiempo hace que no sucedía esto? Uffff… mucho tiempo, Sir….mucho tiempo!
“Todo pasa por algo”, se suele decir comúnmente. Y no es casual ni arbitrario que me haya encontrado en una meseta en ese aspecto, justamente ahora. 
Uno no va a andar echando culpas al resto de lo que le sucede, pero cierto es que hay cosas que te marcan.
Y lamentablemente, en ese sentido, he quedado visiblemente marcado y a fuego.
Los desengaños son muy duros de soportar, las traiciones a veces inconscientemente se hacen de muy difícil asimilación.
Si hasta en ocasiones, suelo verme como un boxeador que ha recibido más de lo que ha pegado, y al cual el paso de los años - y algún golpe bajo - han dejado averiado y maltrecho, sin demasiadas ansias de seguir combatiendo en cuestiones de amor…
Sí, sí….lo sé…. Estoy hablando de esto como si fuera una contienda y el  amor no es eso, sino todo lo contrario (y las sensaciones cercanas a él tampoco).
Entonces? Se puede llegar a buen puerto cuando ves a las situaciones amorosas desde ese lugar? Mmmmm….. Un diván a la derecha, por favor!

El punto es el del principio, para no seguir evadiendo la cuestión y no acabar escribiendo de otra cosa que no era precisamente sobre la que quería expresarme.
De a ratos me encuentro volando. No tengo motivos para ello, ya lo dije. Pero vuelo. Y cada mirada o mimo que recibo de su parte me hacen ver al Universo de otra manera. 
En otros momentos pienso que esto no es real, que nunca lo será, que no tiene ningún asidero ni sentido y que estoy pensando en alguien que en este momento, ni por asomo estará experimentando lo mismo hacia quien escribe.
Si percibo que las cosas no son como en otras épocas. Y esto es algo que me gustaría saber, pero que muy difícilmente me anime a preguntarle en este instante. Si ni siquiera creo ser capaz de hacerle saber todo esto! (Me habré vuelto cobarde? Precisamente yo, que en estas causas siempre fui con mi espada al frente y envalentonado por demás?)
Sólo me limito a observar situaciones, a ver si levanta la mirada más de lo habitual, a descifrar si en su discurso hay algo que me de respuestas y si en sus acercamientos momentáneos puedo ver algún atisbo de realidad, cercano a lo que yo experimento por ella (y sí, determinados alejamientos de mi parte también se deben a ello).
Soy bastante pelotudo en esas cuestiones. Si no me importara, seguramente estaría más demostrativo. Como me importa, a veces me aparto e intento ver si lo nota y qué pueda llegar a producirle eso.
Sí, ya lo dije…..soy re contra pelotudo! Ni falta hace que me lo diga nadie.
Muy infantil….! 
Pero a veces siento que soy tan inmaduro, tan fácil de resquebrajar….tan dócil y vulnerable, que se me va de las manos. 
No son cosas que hago predeterminadamente, pero sí que están instaladas en mí.

Con muy poco me puede…. No debería, pero me puede.

Y como describí días pasados: 
Si además de imaginarla, la sueño - y viceversa -, entonces he de decir “tienes un problema, Richard”… 
Y la puta...Sí que tienes un problema…!!! 
  

viernes, julio 12, 2013

Amor... Aún hoy trato de saber de qué se trata...



Amor... Aún hoy trato de saber de qué se trata, de explicitar lo implícito, de objetivar lo subjetivo, de definir lo indefinible... 
Creo que no es posible dividir sexo y amor, en el sentido de que para hablar de verdadero amor, deben existir cada uno en justa medida: lo salvaje y lo sublime, lo instintivo y lo sutil, hasta conformar un TODO. 

He querido y adorado con locura... He deseado y gozado con locura... No sé si he amado. Hablo de eso que yo llamo la “necesaria falta de respeto”. 
Solía sucederme que, cuando quería y adoraba demasiado, también sublimaba en demasía; y que cuando deseaba y gozaba con locura, era incapaz siquiera de sublimar apenas. Y así fue que descubrí que la manera perfecta de respetar plenamente a una mujer, era precisamente “faltándole el respeto” en el lugar y momento apropiados, y que de no hacerlo, definitivamente estaría “faltándole el respeto”. 
Se trataba de cubrir abarcativamente sus dos flancos: el de mujer y el de integrante del reino animal. Como dice Sabina: “La más puta de todas las señoras, la más señora de todas las putas...” 

Pocas veces lo logré... Es por eso que amo a los leones: inician el juego amoroso con lamidas y mordiscos, primero leves, luego más agresivos en su forma, hasta llegar a la copulación. Pero más tarde, cuando todo ha sucedido, se los suele ver juntos mimándose, pasando su lengua por la oreja de su pareja o apoyando la cabeza sobre el lomo de su hembra o de su macho...Y así, son capaces de estar por largos minutos...Amándose! 

Amor... Aún hoy trato de saber de qué se trata...

PD: Algo que escribí hace mucho tiempo, y que ahora se me dio por citar en un tweet. Por eso vino a parar acá con forma de posteo.

miércoles, abril 17, 2013

THE CURE - Live Argentina 12.04.2013 (Full Concert) River Plate Stadium.




Setlist: 
Plainsong, Pictures of You, Lullaby, High, The End of the World, Lovesong, Push, Inbetween Days, Just Like Heaven, From the Edge of the Deep Green Sea, Sleep When I'm Dead, Play For Today, A Forest, Primary, Bananafishbones, Charlotte Sometimes, The Walk, Mint Car, Friday I'm In Love, Doing the Unstuck, Trust, Want, Fascination Street, Hungry Ghost, Wrong Number, One Hundred Years, Disintegration

1st Encore: 
The Kiss, If Only Tonight We Could Sleep, Fight

2nd Encore: 
Dressing Up, The Lovecats, The Caterpillar, Close To Me, Hot Hot Hot, Let's Go To Bed, Why Can't I Be You?, Boys Don't Cry, 10:15 Saturday Night, Killing An Arab.


FUENTE DEL VIDEO: Canal de Marian Ale en Youtube


domingo, abril 14, 2013

Entre árboles pop y paseos por el bosque de los sonidos.

THE CURE DIO UN SHOW INOLVIDABLE FRENTE A 45 MIL PERSONAS.

La banda que encabeza Robert Smith y cuenta con el invalorable aporte de Simon Gallup dio en el Monumental una demostración de su poderío a la hora de los hits, pero también de su valentía para desafiar al público con pasajes de alta experimentación.


Foto: Rita Jimenez

Por Eduardo Fabregat

Es palabra clave y es lugar común, pero hay que apelar a ella: revancha. Revancha era lo que esperaba desde hace años el público argentino, el que estuvo y el que no estuvo en Ferro Carril Oeste; revancha por la esperanza nunca satisfecha mientras The Cure sacaba discos pero no venía, pasaba por Brasil pero no venía, ponía en escena shows que compilan toda su historia pero no venía; revancha por haber recibido más de una vez propuestas artísticas que vampirizaron –por utilizar un término elegante– a la banda de Sussex sin estar nunca a la altura. Revancha por años de bretos negros, raros peinados nuevos y rimmel unisex; revancha porque ese grupo que en realidad se llama Robert Smith es el soundtrack de millones de almas y la contraseña de un pop inglés ineludible, irrepetible e inconfundible.
Y hay revancha.
En la medianoche del viernes, cuando La Cura abre las compuertas del paraíso pop y empieza a encadenar los eslabones de un demoledor greatest hits en vivo, River se viene abajo. Porque la revancha es recompensa, porque hubo algunos que no resistieron el desafío que propuso la banda y se fueron antes, y así se perdieron un postre exquisito. De “The lovecats” a “Killing an arab”, The Cure sube a 45 mil personas al De Lorean y ya no importa el frío ni las peladas donde se paga el precio de las pelambres de jabón Federal, ni los pasajes de cuelgue ni esos momentos en los que hubo ganas de ir a pegarle al sonidista a ver si se despertaba y movía alguna perilla. Smith canta de nuevo eso de que “So I try to laugh about it / Hiding the tears in my eyes”, y todas las piezas encajan en su lugar, mientras el hombre niño de los labios pintados le recuerda al mundo que “Boys don’t cry” podrá ser utilizada por el Disney Channel, pero jamás perderá su sentido de angustiado himno generacional.
Revancha no. Banquete.
El concierto de regreso de The Cure a la Argentina dejó varias facetas para analizar. Es lo que corresponde a semejante banda, que podría hacer la jugada más obvia pero prefiere apostar al riesgo. Para un grupo que grabó discos enormemente exitosos a lo largo de tres décadas, y cuando bajó el tempo de actividad (tras el impecable Wild mood swings de 1996) igual se las arregló para realizar obras tan apreciables como Bloodflowers, nada sería más sencillo que armar una lista ganadora de principio a fin. Podrían salir a conquistar el planeta a fuerza de estribillos impresos en la memoria de las masas, y no habría lugar a protestas. Pero Smith no es hombre muy dado a la demagogia o los gestos fáciles. Y así, los conciertos de su LatAm2013 Tour implican un desafío, una exigencia. Un modo de renovar el compromiso de sus fans: si no hay disco nuevo que mostrar desde 2008, la propuesta es ganarse el derecho a los hits involucrándose en los terrenos de experimentación que la banda siempre tuvo, alejados de las grandes luces.
Quedó claro en el largo round de preparación que The Cure orquestó desde la apertura de “Plainsong”, de ese canto del cisne de los ’80 que fue Disintegration. Entre perlas como “Lullaby” y “Lovesong”, perfectos ejemplos del delicado entretejido instrumental que oficia de paño para la personalísima voz de Smith –ya se hablará en detalle de eso–, la banda alentó el entusiasmo popular con el demoledor combo de “In between days” y “Just like heaven”. Pero el pulso de esa hora inicial fue de precalentamiento, de aceitar el motor, de ganar clima... y de darle varias oportunidades al ingeniero de sonido para que trabajara en corregir el desesperante empaste general de ese primer segmento. Con “Sleep when I’m dead” (de ese disco de 2008, el no muy convincente 4:13 Dream) el audio pareció encarrilarse, justo a tiempo para la bisagra del concierto, allí donde en el campo y en las tribunas se multiplicaron las miradas significativas, con el claro sentido de “agarrate, que acá de verdad empezó el show”.
Grabada hace una eternidad, en el segundo disco de The Cure (Seventeen seconds), “A forest” es una de esas canciones que funcionan como emblema, carta de presentación de a qué se refiere uno cuando habla de esa cosa difusa etiquetada como dark. Treinta y tres años después, es el vehículo para una versión que despeja cualquier duda, que barre de un saque todos los problemas de sonido y descorre el telón para descubrir a una banda que suena como nueva. La legendaria línea de bajo de Simon Gallup (¿cuántos se entrenaron en las cuatro cuerdas con “A forest” y “Boys
don’t cry”?) es la base para un bosque lleno de sombras, luces y matices, un ejercicio de actualización sonora que explica por qué, tantos años y tanta agua bajo el puente después, The Cure está aquí y exige atención y provoca asombro. Una vez que se ordena el sonido, además, queda claro de quién es esta banda. De Robert Smith, claro, pero también de ese bajista que alguna vez abandonó el barco (y para el cantante y guitarrista fue todo un golpe) y que volvió porque en The Cure tiene su mejor socio y el campo ideal para lucir su estilo seco y contundente. En una banda donde lo capilar merece siempre un apunte, Gallup parece venido directamente de The Clash, por su corte de pelo y su bajo cortante y presente, protagonista de una mezcla en la que hasta Reeves Gabrels, tremendo guitarrista de sólidos recursos, queda relegado a un segundo plano sonoro.
En el centro de la escena Smith es un imán, y todos los chistes que circulan por Núñez, con referencias a la empleada de Gasalla y Marikena Monti, se evaporan cuando el susodicho abre la boca y empieza a cantar. No, no es playback (para eso están Madonna y Roger Waters): al comienzo, y en el medio y al final de la noche, el tipo que cumplirá 54 el próximo domingo canta exactamente igual a cuando tenía 20 y cuando tenía 30 y cuando tenía 40. En los agudos y en los susurros de ultratumba, en los suspiros, los gritos, los estertores y los arranques gozosos, pero sobre todo en la potencia expresiva de un tipo que comunica lo que siente aun a quienes no entienden ni jota de inglés. El líder de La Cura ha hecho un pacto a la Dorian Gray, pero lo que envejece en algún desván no es su aspecto sino una cinta con su voz. De este lado del universo, lo que sale de su garganta asombra y conmueve a todo un estadio.
Y entonces, cuando “A forest”, “Charlotte sometimes” y “The walk” (lo más cercano a un carnaval carioca que puede encontrarse en The Cure) integran un bloque de vuelta olímpica para los tempranos ochenta, y “Mint car” y “Friday I’m in love” hacen estallar al estadio y recuerdan que los noventa también fueron años de alta inspiración, Smith y sus muchachos le quitan a la multitud los caramelos de las manos. The Cure es lo que es porque tuvo una sintonía finísima para el himno pop, pero también porque se distinguió lanzándose a profundidades que otros nunca se animaron a rastrear. Por las mismas razones, lanzó al césped y el cemento del Monumental el desafío de internarse en los laberintos de “Want” (soberbia apertura de Wild Mood Swings), y de “Trust”, de “Prayers for the rain”, de las múltiples capas de “Fascination street”, de “One hundred years” y “Bananafishbones”, la potencia desatada de “Wrong number” y la desquiciada y desquiciante “Disintegration”, que cierra la lista principal. Y cuando todos esperan la catarata de hits, el quinteto vuelve para seguir desafiando con “The Kiss”, “If only we could sleep tonight” y “Fight”, tres momentos de hondo dramatismo del mismo Kiss me, kiss me, kiss me.
Y mientras la platea ultravip ya está prácticamente vacía pero del campo no se mueve nadie, la banda vuelve y estira el suspenso un poco más con “Dressing up” (otro oscuro momento, esta vez de The Top, de 1984) para, entonces sí, desatar la fiesta. El single de los gatitos abre paso al feliz recordatorio de por qué este grupo ha vendido millones y millones de discos en todo el mundo: “The caterpillar”, “Close to me”, “Hot!!!”, una incendiaria “Let’s go to bed”, “Why can’t I be you?” (¿Cómo puede Smith seguir cantando así, a esta altura de la noche?), “Boys
don’t cry”, “10:15 Saturday night” y “Killing an arab” –el par de singles que lo inició todo en 1979– son el kilo de cerezas que se pierden los que ya no pudieron tolerar el frío que muerde, o se espantaron con los pasajes de puro clima y no quisieron esperar al Grandes Exitos y ya están clavándose una pizza o relajándose en casa. “Gracias, nos volveremos a ver”, se despide el príncipe oscuro con naturalidad, y a nadie se le ocurre qué canción podría reclamar que no se haya tocado en este aquelarre curador.
Al fin, después de casi tres décadas, volvió The Cure. Y entre el árbol de sus éxitos y el generoso bosque de sus ideas sonoras, le dio forma a una revancha inolvidable.
Fuente: Página 12



Ya puedo Morir Tranquilo: Vi a The Cure! Sueño Cumplido.






FIGHT

Sometimes there's nothing to feel 
sometimes there's nothing to hold 
sometimes there's no time to run away 
sometimes you just feel so old 
the times it hurts when you cry 
the times it hurts just to breathe 
and then it all seems like there's no-one left 
and all you want is to sleep 
fight fight fight 
just push it away 
fight fight fight 
just push until it breaks 
fight fight fight 
don't cry at the pain 
fight fight fight 
or watch yourself burn again 
fight fight fight 
don't howl like a dog 
fight fight 
just fill up the sky 
fight fight fight 
fight til you drop 
fight fight fight 
and never never 
never stop 
Fight fight fight 
fight fight fight 
So when the hurting starts 
and when the nightmares begin 
remember you can fill up the sky 
you don't have to give in 
you don't have to give in 
Never give in 
never give in 
never give in.

Lo que sonó esto en River fue CRIMINAL!

miércoles, abril 10, 2013

The Cure en Argentina... A 2 Días!



Ya no tengo 20, es cierto. No estoy para papelones...

Pero después de 26 Años de espera, creo que el viernes tengo permitido un pequeño "tuneo" para ir a ver a The Cure a Ríver, no?


lunes, abril 08, 2013

The Cure en Argentina...(y ese extraño cosquilleo en el cuerpo)




Me siento raro, extremadamente ansioso por estos días. Con esa extraña mezcla que ha creado en mí un cóctel que conjuga emoción, adrenalina y una excitación adolescente en el cuerpo, el corazón y el alma como pocas veces me permito.
Uno a veces intenta tomar distancia de estos sentimientos surgidos y entonces aparece la pregunta inevitable: "Es para tanto?"
Y la respuesta siempre devendrá de la contextualización que se haga de algunas cuestiones.

Hay gente - por citar un acontecimiento reciente, triste y desgraciado - que ha visto como se desvanecían sus pertenencias en un abrir y cerrar de ojos, con las últimas malditas inundaciones. 
Ni mencionar a los que han sufrido la pérdida de seres queridos o de esos mismos que han quedado en el camino. 
Entonces ahí aparece el supuesto cuestionamiento que se manifiesta a manera de boicot por un lado y de realismo puro por otro. 

Obviamente que hay cosas más importantes en la vida de un individuo - o debiera haberlas -, que las que se manifiestan producto de la concreción inminente de un recital de rock por el que uno ha esperado largos años (sí, 26 largos años!). 
Más aún si el sujeto en cuestión está cercano a cumplir los 44 mayos, como es el caso de quien escribe. 
Pero porqué no permitirse la experimentación de esas sensaciones que - por más grandilocuentes que parezcan - empiezan a asomar en uno como cuando era joven (más joven).

Intento no caer en redundancias, aunque no puedo evitar hacerlo cuando de estas cosas se trata. 
Porque ya lo exterioricé en la vuelta de Soda en el 2007, cuando durante la noche anterior pensaba - mientras apoyaba la cabeza en mi almohada - ... “Mañana saldré de mi casa con la remera de la banda de mi vida y si al ir por la calle alguien me preguntara ‘adonde vas?’, la respuesta exultante y que cobraría hasta ribetes de ‘auto incredulidad‘ sería: ’A ver a Soda!’… La Puta! Qué lindo es estar Vivo Carajo!”.

Hoy casi 6 años después y con los mismos signos de inmadurez de aquel entonces (a veces creo que pedirme que crezca es una utopía), imagino escenarios similares, idénticos grados de estimulación y la misma y contundente respuesta de otrora.
Pero el viernes…el viernes el nombre de la Banda será otro: “’A ver a The Cure” diré intentando autoconvencerme que es cierto.

Y se me erizará la piel - como en aquellos días -, cuando se apaguen las luces del estadio y divise las siluetas de los Chicos Imaginarios sobre el escenario. 
Y pensaré que es un sueño...
E "intentaré 
reírme de esto escondiendo las lagrimas de mis ojos, porque Los Hombres... 
Los Hombres No Lloran". 

PD: No es Sólo Música. Es parte del Soundtrack de tu vida lo que sucederá ese Día.

sábado, abril 06, 2013

6 Días y Contando....



UNA PARTE DE MI HA DE MORIR Y RENACER EN ESE PRECISO INSTANTE...


Just Like Heaven

"Muéstrame como haces ese truco, 
El que me hace gritar" ella dijo. 
"El que me hace gritar" ella dijo, 
Y puso sus brazos alrededor de mi cuello 
"Muéstrame cómo lo haces y te prometo, 
Te prometo que me escaparé contigo, 
Me escaparé contigo". 

Girando en esa vertiginosa orilla, 
Besé su rostro y besé su cabeza. 
Y soñé con todas las diferentes maneras que tenía 
De hacerla brillar 
"¿Por qué estás tan lejos?" dijo ella, 
"¿Por qué nunca sabrás que estoy enamorado de tí? 
¿Que estoy enamorado de ti?". 

Tú, Suave y Única 
Tú, Perdida y Solitaria 
Tú, Extraña como los ángeles. 

Bailando en los más profundos océanos, 
Girando en el agua, 
Eres igual a un sueño... 

La luz del día me puso a punto 
Debo de haber estado dormido por días 
Y moviendo mis labios para respirar su nombre 
Abrí mis ojos 
Y me encontré solo, solo 
Solo sobre un mar de rabia 
Que se robó la única chica que amé 
Y que la ahogó profundamente dentro de mí. 

Tú, Suave y Única 
Tú, Perdida y Solitaria 
Tú, Igual al Cielo.

martes, abril 02, 2013

2 de Abril, Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo





Amigos y amigas de las redes!! Se suman?? 
Cambiando la foto de perfil por esta "a"... a de autismo, de abril, de azul, de amor, de ayudar, de abrazo, de amigo, de ahora!!! Gracias!!!!!

En abril, se conmemora en todo el mundo el Día Mundial de la Concientización del Autismo, 1 de cada 88 niños es diagnosticado con este trastorno que afecta a cada vez más personas, pero a la vez es poco conocido. 
Necesitamos tu compromiso!




Y un par de largas lágrimas se derraman hoy por vos, donde quiera que estés....

sábado, marzo 30, 2013

The Cure en Argentina: A Sólo 14 Días!


One perfect morning I was all alone
Listening to the blaze of summer
Drifting, I was falling, I was floating in a golden haze
Breathing in the sky-blue sun of memories of other days

And in my dreams I was a child
Flowers in my mouth and in my eyes
And I was floating through the colors of the sky
Up to the stars and angels

Up, up, up to heaven
Up, up, up forever

Up, up, up to heaven
Up, up, up forever


Turning in my prime I looked down on a lake
Traced upon the water there I saw your face
Descending with redemption of the times we've shared
Pushed down ever then up into the sky

And in my dreams I was a child
Flowers in my mouth and in my eyes
And I was floating through the colors of the sky
Up to the stars and angels

Up, up, up to heaven
Up, up, up forever

Up, up, up to heaven
Up, up, up forever